Argentina ha vuelto a pedir un rescaste al Fondo Monetario Internacional (FMI). Mauricio Macri, como Eduardo Duhalde en 2003, anunció que había contactado con el organismo que preside Christine Lagarde la semana pasada con el objetivo de frenar su crisis financiera marcada por la depreciación del peso argentino, un déficit público elevado y una inflación estimada en el 20% para 2018, sólo por debajo de los niveles de Venezuela.

El peso se deprecia frente al dólar un 19% en lo que va de año y un 17,45% frente al euro. Los inversores han perdido la confianza que despertó la llegada al poder del candidato conservador y la situación ha cambiado en los últimos dos años como el propio Macri aseguró en su declaración. "Implementamos una política económica gradualista para resolver el desastre que nos dejaron en las cuenta públicas. Eso depende de la financiación externa y durante los últimos dos años hemos contado con un contexto favorable. Pero esto está cambiando por distintos factores: suben las tasas de interés, sube el crudo y se han devaluado las monedas emergentes", anunció.

Este viernes, además, se conoció que el Gobierno de la Casa Rosada recurrirá a la financiación del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco de Desarrollo de América Latina que elevarán el préstamo a más de 30.000 millones de euros, según publican los medios argentinos.

España es el segundo país con mayores intereses en Argentina, sólo por detrás de la inversión de las empresas estadounidenses en el país sudamericano. El ICEX España Exportación e Inversiones calcula que el flujo entre la economía española con la argentina se eleva a 2.800 millones de euros, con fuerte presencia de compañías como Telefónica, BBVA, Banco Santander o Gas Natural.

Sin embargo, la compañía más lastrada hasta ahora ha sido DIA que presentó sus cuentas el pasado jueves con un desplome del 74% en el primer trimestre hasta los 4,4 millones de euros lastrada por la pérdida de cuota de mercado, la inversión en la renovación de sus tiendas y el efectivo divisa.

 

 

La cadena de supermercados reconoce en sus cuentas que el peso argentino tuvo un impacto negativo del 37,5% en sus ingresos obtenidos en el país, de hecho sus ingresos en Argentina pasaron en el primer trimestre de 429,5 millones de euros a 363,7 millones de euros, lo que supone un retroceso del 15,3% menos. El negocio argentino de DIA le reporta el 16% de todas sus ventas. La compañía que dirige Ricardo Currás explica que “los mercados emergentes continúan con crecimiento en ventas y en Ebitda ajustado a pesar del efecto negativo de la deflación en alimentación en Brasil”. Los ingresos de DIA también se redujeron un 19,8% en Brasil en parte también afectados por la depreciación del real frente al euro, que estima en un 15,5%.

Los analistas de Deutsche Bank rebajaron el viernes la valoración de la compañía de distribución desde 4,60 euros por acción a 4 euros por título, mientras que los expertos de HSBC situaron el valor de las acciones de la compañía en 3,50 euros por acción, frente a los 4 euros anteriores.

También bajaron su precio objetivo los analistas de Bankinter, desde 3,70 desde 4 euros, con una recomendación de venta. Estos expertos explican que el negocio de DIA sigue afectado por la fuerte competencia en la Península, lo que se traduce en una guerra de precios, y por la fortaleza del euro, la baja inflación y un ritmo de aperturas más lento que el previsto en emergentes. “Vemos muy difícil que DIA consiga sus objetivos para 2018, a la vista del débil comienzo del año. La posibilidad de buenas noticias, podría venir de una hipotética actividad corporativa”, comentan.

Telefónica cae en bolsa un 1% en lo que va de mayo frente 4% que se anota en el trimestre y un 2,75% en lo que va de año. La filial argentina de Telefónica consiguió unos ingresos de 755 millones de euros entre enero y marzo de 2018, un 13,8% menos respecto al mismo trimestre del año anterior.

Aunque según apunta la empresa que dirige José María Álvarez-Pallete su filial en el país latinoamericano sigue presentando un sólido crecimiento interanual de ingresos y ebitda (+24,9% y +54%, respectivamente) gracias a un progresivo incremento de los servicios a sus clientes, la gradual actualización de tarifas y los menores niveles de inflación.

La compañía de telecomunicaciones no especifica el efecto del peso en sus cuentas, pero todas las divisas suponen unas caídas de 10 millones en la partida de ingresos. “La evolución de los tipos de cambio en enero-marzo tiene un impacto negativo en las principales métricas financieras, especialmente la depreciación frente al euro del real brasileño y el peso argentino. Así, las divisas reducen en 8,6 puntos porcentuales el crecimiento de los ingresos y en 9,2 puntos porcentuales en el Oibda”, especifican. El Oibda es el acrónimo en inglés de resultado operativo antes de depreciaciones y amortizaciones.

 

 

Álvarez-Pallete pretende sacar a bolsa un 40% de las acciones de Telefónica Argentina a bolsa con el objetivo de captar unos 800 millones de euros, reducir su deuda financiera y financiar la expansión de red. Este proceso comenzó en abril tras la aprobación de la OPV (Oferta Pública de Venta) en su junta y la contratación de los bancos estadounidenses Bank of America y Morgan Stanley con el objetivo de listar a la empresa en la bolsa de Buenos Aires y en Wall Street. Sin embargo, los últimos movimientos en Argentina y la depreciación del peso dificultan la operación.

Los analistas apuntan que sí la operación se retrasa podría penalizar a Telefónica, aunque la ‘teleco’ podría tener alternativas como la colocación de su filial colombiana en el parqué con el mismo objetivo que la reducción de deuda. Telefónica Argentina tiene 25 millones de clientes, y tiene como principales competidores al grupo formado por Telecom y Cablevisión y a Claro, del multimillonario mexicano Carlos Slim.