En esta crisis financiera nos ha demostrado que los bancos gobiernos y bancos centrales son capaces de crear dinero y crédito sin límite alguno y de la nada. La emisión de dinero papel es ilimitada, la producción de oro es limitada. La subida del precio del oro no ha hecho más que comenzar ya que responde a su valor universal como activo refugio ante situaciones de incertidumbre y crisis económica.
Hace tan solo un par de años, la mayoría de analistas y expertos financieros veían imposible que el oro superara los 500 dólares la onza. “invertir en oro no es rentable, no da interés” decían. “Es absolutamente imposible que llegue a alcanzar los 1.000 dólares” apuntaron más adelante. En la actualidad, los msmos expertos apuntan como improbable que el precio del oro pueda alcanzar los 2.400 dólares. Pero, esta cotización no sería más que el valor máximo ajustado a la inflación. Lo que es una realidad es que la cotizacion del oro ha superado máximos en todas las divisas y se encuentra por encima de los 1.100 dólares.

La subida del precio del oro no es un proceso especulativo. Su cotización se ha multiplicado por 4 estos últimos 8 años, porque los inversores, decepcionados de los activos estructurados, buscan una protección contra la devaluación de las divisas y se protegen contra la inflación invirtiendo en un activo que, durante miles de años, ha representado al dinero por excelencia.

¿Porque sube el oro?

Lord Keynes, calificó al oro como una reliquia bárbara. La realidad nos dice que lo que sucede es que el oro tiene una doble personalidad. Por un lado es una materia prima y se comporta como tal en épocas de bonanza y estabilidad económica. Es en estos momentos cuando la demanda para joyería es quien marca su precio. Pero, en épocas de incertidumbre donde la inestabilidad es quien impera en las bolsas y en el sistema financiero, es cuando el oro se comporta como el dinero por excelencia y es la demanda de inversión lo que impulsa su precio al alza.
Estas ultimas semanas la demanda global de lingotes y monedas de oro ha alcanzado el nivel más alto desde la quiebra de Lehman Brothers en 2008.

Los bancos centrales de más de 107 países de todo el mundo atesoran 30.000 toneladas de oro. Esta cantidad representa una quinta parte de todo el oro extraído a lo largo de la historia de la humanidad. La Reserva Federal de EEUU es el mayor poseedor de oro del mundo con 8,130 toneladas.
Durante los últimos 4.000 años, el oro ha representado al dinero. Las acciones y los bonos expiran. Los gobiernos van y vienen. Pero el oro conserva su valor. En China, India o Turquía, el oro ha mantenido durante cientos de años su estatus de activo de ahorro.

La subida de los precios del oro en este nuevo siglo, está asociada a la incertidumbre que generan las crisis. El aumento del precio del oro refleja la incertidumbre y la desconfianza en la emisión de dinero sin respaldo por parte de todos los gobiernos. Los enormes rescates bancarios y paquetes de estimulo que se están inyectando en la economía, tanto de EEUU como de Europa, hace que los inversores muestren desconfianza. Los inversores se refugian en el oro porque piensan que estas medidas debilitarán las divisas y generarán inflación a largo plazo.
El oro representa un activo de refugio en todo el mundo y no tiene riesgos de contrapartida. No es deuda de nadie.

¿Quién está invirtiendo en oro? El papel de China en el mercado del oro

No solo los inversores particulares están refugiando sus ahorros en oro. Los bancos centrales de las economías emergentes, en especial China, están aumentando sus reservas de oro. Lo hacen para diversificar sus enormes reservas en divisas. En el año 2009, China anunció que había aumentado las reservas de oro de 600 a 1.054 toneladas. En la actualidad, China posee el 1.6% de sus reserva de divisas en oro.

A comienzos de 2010, el gobierno chino inicio una campaña a través de la televisión estatal instando a los ciudadanos de su país a comprar oro y plata como protección frente a la inflación. ¿Se imaginan el impacto en el precio del oro si 1.300 millones de pequeños ahorradores pusieran parte de sus ahorros en oro?

China, con una producción anual de 300 toneladas, ha superado a Sudáfrica como primer productor de oro del mundo. Le siguen EEUU y Sudáfrica que, con 210 toneladas anuales, ha registrado su producción más baja de oro desde comienzos del siglo XX. Sudáfrica llegó a producir, en 1970, 1.000 toneladas de oro. Esta cantidad represento el 70% de la producción mundial de oro. En la actualidad, las minas del país africano se están agotando. Las extracciones de las minas de oro resultan cada vez más costosas y difíciles ya que hay que bajar a profundidades por encima de los 3.5 kilómetros bajo tierra.
Al mismo tiempo que lidera el ranking de países productores de oro, China también está en camino de superar a la India como primer consumidor de oro del mundo.

Por su parte, India anunció en noviembre del año pasado, la compra de 200 toneladas de oro al FMI. Fue la mayor compra oficial de oro de los últimos 30 años. Desde hace poco más de un año, en la India se pueden adquirir lingotes y monedas de oro de inversión en todas las oficinas de India Post (las oficinas de correo).

Rusia, junto con otros países como Venezuela, la República de Mauricio, Sri Lanka también han aumentado en mayor o menor medida las reservas de oro de sus bancos centrales.

Pero, no solo están comprando oro los bancos centrales de economías emergentes. Los bancos centrales europeos, firmantes del Central Bank Gold Agreement, han reducido drásticamente sus ventas de oro. Estos bancos centrales han estado vendiendo oro al mercado a razón de un máximo de 400 o 500 toneladas anuales en los últimos años. En la actualidad, estas ventas se han reducido hasta las 41 toneladas que registraron en el año 2009.

El descenso de la producción mundial

Aparte del renovado interés por el oro que muestran los bancos centrales, otro factor interesante que apoya el continuado mercado alcista del precio del oro, es el hecho de que la producción mundial de oro se encuentra en declive desde el año 2001.
Fue en este año cuando se alcanzo un pico máximo de producción de 2.600 toneladas. Desde entonces, la producción mundial del oro se encuentra a la baja. Si bien, el año pasado, se experimentó un pequeño repunte en la producción, esta se encuentra alrededor de 2.450 toneladas. Una cifra muy por debajo de los máximos alcanzados en el año 2001.

El oro es muy escaso y difícil de encontrar a pesar de las nuevas tecnologías utilizadas en la exploración. A esta dificultad le hemos de añadir el margen de tiempo que se tarda entre el descubrimiento de un nuevo yacimiento y la capacidad para explotar el mismo. Una vez realizado el descubrimiento de un yacimiento, se tarda entre 5 y 7 años en producir la primera onza de oro. Por mucho que se disparase el precio del dorado metal no será posible aumentar a voluntad la producción del mismo.

La demanda de inversión

Hasta hace 2 años, el precio del oro estaba fuertemente ligado a su uso en joyería. Pero, esto ha cambiado drásticamente. Lo que está impulsando en la actualidad la subida del precio del oro es la fuerte demanda por parte de la inversión. Desde el año 2004, fecha de su lanzamiento, solo los fondos cotizados ETF respaldados por oro han acumulado 1.800 toneladas de oro. Esta cantidad de oro supera lo que poseen la mayoría de los bancos centrales del mundo. Y, esto no ha hecho más que empezar.

Si algo diferencia la inversión en oro de la inversión en otros activos en los cuales el inversor tiene que hacer cursos acelerados de economía para entenderlos y ni con esas… es que su rol como dinero se encuentra grabado en el subconsciente colectivo. Y su valor monetario se entiende a lo largo y ancho de todo el planeta.

Los años que tenemos por delante no serán años fáciles para la economía mundial. Seremos testigos de grandes cambios que ya han empezado a producirse. El tren ha arrancado y la cuestión es descubrir hacia donde se dirige. Occidente avanza como un sonámbulo hacia el declive de una era. EEUU se encuentra a punto de enfrentar una de las peores crisis de toda su historia económica. Y, los países de la eurozona se encuentran entre la bancarrota y la pérdida de confianza en la moneda única europea. Probablemente, el poder que lleva ejerciendo Occidente desde hace 300 años esté llegando a su fin, como señala en su libro “The New Asian Hemisphere: The Irresistible Shift of Power to the East Kishore Mahbubani , y ahora le toca el turno al continente asiático. La crisis económica no se encuentra más que en sus primeras etapas y desconocemos el desenlace de esta crisis.

De lo que no cabe mucha duda es que el precio del oro continuará aumentando estos próximos años.
Pero, esto no son buenas noticias ya que son el reflejo de una economía mundial carente de credibilidad y confianza.

El sistema financiero internacional tendrá que cambiar radicalmente para que todo siga igual y continuemos gozando de las prebendas sociales y económicas de las que hemos gozado en Occidente en estos últimos años.
Mientras los gobiernos continúen inmersos en un bucle sin fin de deudas e impriman dinero sin respaldo el oro continuara aumentando de precio frente a las divisas y esto parece que durara todavía muchos años.

Autora: Marion Mueller Chueca, vicepresidenta de la Asociación Española de Metales Preciosos y directora de OroyFinanzas.com