La Bolsa de Tokio cerró a la baja, con los inversores en espera de la inauguración de una cumbre europea presentada como decisiva en la lucha contra la crisis de la deuda en la Eurozona.

En el cierre, el índice Nikkei 225 de los principales valores se mantuvo prácticamente en su nivel de apertura, cediendo un 0,66% hasta los 8.664,58 puntos.

La actividad fue escasa, con apenas 1.700 millones de acciones intercambiadas en el mercado principal.

"Persiste la incertidumbre acerca de qué tan lejos pueden llegar los dirigentes de la Unión Europea y acerca de si el Banco Central Europeo (BCE) logrará expandir su acción", comentó el experto.