El juez federal de Nueva York Denny Chin ha enviado a prisión de forma inmediata al financiero de Wall Street Bernard Madoff tras declararse culpable de once delitos relacionados con la mayor estafa en la historia de Estados Unidos, un fraude piramidal que ha sido valorado en 50.000 millones de dólares. El magistrado encargado del caso ha optado por enviar a la cárcel al veterano inversor, que disfrutaba de su arresto domiciliario en su exclusivo apartamento del Upper East Side de Nueva York, donde esperará a que se conozca la sentencia el próximo 16 de junio, y le podrían caer hasta un total de 150 años de cárcel.
"Operé un esquema ponzi durante años", admitió Madoff durante su comparecencia ante el juez Chin. "Siempre supe que este día acabaría llegando", añadió el veterano inversor, quien dijo sentirse "avergonzado" por los crímenes que cometió.

Madoff se declaró culpable de todos los delitos que la Fiscalía le imputó el martes pasado, fraude con acciones, fraude en asesoría financiera, fraude en transferencias bancarias, fraude postal, perjurio, falto testimonio, dar información falsa a la SEC, robo de fondos de inversión de sus trabajadores y tres delitos de blanqueo de dinero.

Había sido detenido el 11 de diciembre tras confesar a sus hijos el multimillonario fraude perpetrado a través de un esquema Ponzi que causó pérdidas de al menos 50.000 millones de dólares a sus clientes, que han sido estimados por los despachos de abogados que representan a las víctimas en tres millones de personas.

Desde entonces ha logrado evitar la prisión tras pagar una fianza de diez millones de dólares que le permitía estar bajo arresto domiciliario en su exclusivo apartamento del Upper East Side de Manhattan, valorado en siete millones de dólares, y sometido a constante vigilancia a través de un brazalete electrónico.