Italia celebra elecciones el próximo domingo 4 de marzo. El país ha tenido 65 gobiernos desde el final de la Segunda Guerra Mundial. En gran medida por la ley electoral italiana que prima el poder del Parlamento frente a un Ejecutivo débil, un sistema basado en la Constitución de 1948 que intentaba evitar que la historia se repitiese con la llegada de otro dictador como Benito Mussolini.

Los sondeos apuntan que el domingo no saldrá ningún gobierno con mayoría absoluta. Las encuestas las lidera el populista Movimiento 5 Estrellas, seguido de la coalición de centroizquierda formada por el Partido Democrático de Matteo Renzi, mientras que la derecha está capitaneada por Silvio Berlusconi de Forza Italia junto con Lega Nord, Fratelli d’Italia y Noi con l’Italia, partidos todos estos últimos que rozan posiciones de ultraderecha.

Silvio Berlusconi no se puede convertir en primer ministro debido a una condena fiscal, pero podría decantar la balanza a favor de un candidato como Antonio Tajani, presidente del Parlamento Europeo. El máximo accionista de Mediaset todavía es bastante influyente entre el electorado italiano, pese a su elevada edad de 82 años y su amplio historial de polémicas de los últimos años.

El domingo también están llamados a las urnas los militantes de la formación socialdemócrata SPD para refrendar la coalición alemana entre el SPD y la CDU de Angela Merkel, que podría darle la llave de la cancillería durante cuatro años más. El lunes podría darse cierta volatilidad en el mercado si en Italia el Movimiento 5 Estrellas logra unos resultados muy abultados y las socialdemócratas alemanes le dan la espalda a Merkel.

“El mercado podría ver un mini pánico en la apertura del 5 de marzo. Sin embargo, no esperamos que pueda durar mucho más. El riesgo geopolítico en Europa ya no es un gran problema para los inversores, están acostumbrados a la oleada de partidos populistas y la inestabilidad política. En realidad, algunos partidos populistas en Europa central y oriental incluso logran resultados económicos bastante impresionantes”, apuntan desde Saxo Bank.

 

 

Sin embargo, desde Orey iTrade señalan que “las elecciones representan un gran riesgo para la estabilidad en la Eurozona, pues la demora en la formación de gobierno o un ‘parlamento colgado’ suponen un mayor riesgo de deterioro fiscal y una desaceleración en el ritmo de las reformas. Esto es especialmente preocupante para un país cuyo sistema bancario todavía soporta más de 300.000 millones en NPL (deuda con incumplimiento de pago desde hace más de 90 días) y una deuda pública del 133% del PIB en 2017”.

Desde el broker portugués recomiendan seguir algunas estrategias bursátiles para proteger la cartera contra un mal resultado de las elecciones. “Posición a favor del aumento del spread entre obligaciones italianas y francesas, posición corta en el índice de la bolsa italiana y la posición corta en el euro contra el dólar”, comentan.

El banco japonés Mizuho apunta a que el euro contra el dólar podría descender hasta 1,18 dólares si las elecciones causan volatilidad en el mercado.

Alberto Martínez, especialista de mercados de BBVA Trader, apunta que otra estrategia que pueden seguir los inversores para protegerse de un evento como este es el uso de cunas y conos si se opera la volatilidad a través de opciones y no se va a precio. “Este tipo de estrategias son recomendables para posicionarnos antes de un evento o dato económico que sabemos puede provocar un incremento o descenso de la volatilidad cotizada en el precio de las opciones. Por ejemplo antes de la presentación de resultados en una compañía o antes de una elecciones”.

PRIMA DE RIESGO A LA BAJA

La prima de riesgo italiana se sitúa en los 139,2 puntos básicos, lejos de los 200 puntos a los que llegó a situarse el pasado mes de junio cuando fueron rescatados dos bancos medianos como el Veneto Banca y el Popolare di Vicenza. El banco Intesa Sanpaolo, la segunda entidad del país, absorbió los activos sanos de ambos por un precio simbólico, mientras que el Estado puso sobre la mesa 17.000 millones de euros de dinero público en concepto de ayudas y garantías.

Desde Saxo Bank explican que el mercado de deuda italiano tampoco debería sobre reaccionar, pues está muy condicionado por la acción del BCE. “Desde la crisis de deuda europea en 2012, cuando Draghi dijo que el banco central estaba dispuesto a hacer ‘lo que sea necesario’ para salvar el euro, los bonos del Tesoro Italiano a varios años se han recuperado masivamente”.

 

 

“En 2011 el rendimiento del bono italiano a 10 años alcanzó el 7%. Actualmente opera en torno al 2%. Si miramos hacia atrás en el tiempo podemos ver que los bonos en realidad nunca se han negociado en niveles tan bajos, lo que sugiere que la flexibilización cuantitativa del BCE es la razón por la cual las rentabilidades del gobierno italiano se están negociando en mínimos históricos. Esto implica que, tan pronto como el BCE comience a disminuir sus compras, los bonos del gobierno italiano deberían volver a sus niveles históricos de rendimiento promedio, alrededor del 4%”, subrayan desde la entidad danesa.

La economía italiana es, además, la tercera más endeudada del mundo sólo por detrás de Japón y Grecia, con una relación de la deuda sobre el PIB del 131%. Sin embargo, desde Saxo Bank muestran su preocupación por la falta de interés de los políticos en estos asuntos y los programas electorales que presentan en el que profundizan la deuda y el déficit. “Berlusconi promete un impuesto fijo para personas del 23%, mientras que el M5S promete elevar el ingreso mínimo para los hogares más pobres, una medida que profundizaría el déficit de Italia”, arguyen.

EL ÍNDICE MÁS RENTABLE DE EUROPA

Pese a los problemas de la economía italiana y la incertidumbre que podría salir de las urnas a partir del domingo, el FTSE Mib de Milán es el índice europeo que más revaloriza en los últimos doce mesesy en el acumulado de 2018. En los últimos doce meses consigue una rentabilidad del 19,2%, mientras que desde que comenzó el año consigue un retorno del 2,6%.

Por valores, Intesa Sanpaolo es la segunda compañía que más revaloriza en el Euro Stoxx 50, con un retorno del 10,6% sólo por detrás de Airbus que sube un 17% en los dos meses de 2018. El banco transalpino consigue una rentabilidad por dividendo del 6,55%, con un potencial del 12% en sus acciones, un PER (ratio precio-beneficio) de 8,89 veces y precio por valor en libros de 0,96 veces. Estos datos le avalan para que el consenso de los analistas apueste por comprar sus acciones.

 

 

En el FTSE Mib hasta once compañías de cuarenta que integran el selectivo se anotan una subida superior al 10% en lo que va de año. El valor más alcista es la compañía minorista de ropa Yoox que se anota una subida cercana al 30%, seguida de Ferrari con un 18,5%, Finecobank, Banco BPM, Exor, Fiat Chrysler, Bper Banca, Poste Italiane, Unicredit, Azimut y la propria Intesa Sanpaolo.

El índice italiano se caracteriza por ser un selectivo con gran peso de la banca como el Ibex 35 y con industriales importantes como Ferrari, Fiat, STMicroelectronics o Pirelli. Las mayores capitalizadas son la petrolera Eni con 49.171 millones de euros y la eléctrica Enel con 48.393 millones, que junto a Intesa forman la ‘cuota italiana’ en el Euro Stoxx 50.