La renta variable española despierta con resaca. Igual que el “huracán Bruce” pasó anoche por el Bernabéu, el huracán Fenosa ha pasado por la renta variable y –pese a atizar hoy también la mecha compradora- no consigue extender el optimismo al resto de la bolsa. El rebote no se alarga y el Ibex 35 se mantiene casi plano con caídas del 0,02 por ciento hasta situarse en los 11.636 puntos. El cierre al alza de Wall Street –con el apoyo de algunos resultados empresariales mejores de lo previsto y del descenso del crudo- no impulsa en la apertura a ninguna de las plazas del Viejo continente, en otra sesión con los inversores españoles centrados en el sector eléctrico. En el mercado de divisas, el cambio euro/dólar se mantiene estable en las 1,5865 unidades, mientras que el futuro del crudo ligero estadounidense se paga a 130,79 dólares.
Pese a la cierta calma –muchos piensan que tensa- en Wall Street, la renta variable española no prosigue su rebote y no logra respirar apoyado en algunos buenos resultados que se han conocido al otro lado del Atlántico. Como ejemplo, sirvan los de JP Morgan en el denostado sector financiero, los del fabricante de refrescos Coca-Cola y el grupo diversificado United Technologies. Estos dos últimos tranquilizaron sobre la resistencia del consumo, motor del crecimiento estadounidense. Junto a ello, en el frente macroeconómico, el sector inmobiliario dio señales de recuperación, con la mayor alza en dos años de la iniciación de la construcción de viviendas, mientras que las demandas de beneficios por desempleo por otra parte, subieron menos que lo previsto por los analistas. Pero, todo esto no sirve de colchón a la renta variable europea para propiciar la extensión del rebote -también ha habido cifras negativas como las de Merrill Lynch-y, a ello, se une el mal dato de los pedidos industriales del mes de mayo porque ceden un 1,4 por ciento. Eso sí, la atención en nuestro mercado sigue centrado en el sector eléctrico. Nuevo paso al frente de Fenosa Las acciones de Unión Fenosa se disparan de nuevo y repuntan en los primeros compases de la jornada un 5,15 por ciento para alcanzar los 14,26 euros. Un día después de que “la jugada de ACS en Unión Fenosa –con su confirmación de que planea vender su 45,3 por ciento en la eléctrica e incrementar presencia en Iberdrola- todas las miradas se vuelven hacia los posibles compradores. El valor se ha calentado al compás de nombres como Electricite de France, las alemanas E.ON, RWE o incluso la española Gas Natural, los cuatro invitados –según se publica- a comprar la participación mayoritaria en Unión Fenosa. Eso sí, con más fuerza suena la opción de la gala EDF. La prensa recoge que la francesa ha pactado con ACS que lanzará una OPA por el 100 por ciento de Fenosa en la que ofrecería unos 16 euros por acción. Por lo tanto, EDF tendría que desembolsar casi 15.000 millones de euros, además de asumir la deuda de Unión Fenosa, que a finales de junio era de 6.223 millones de euros. A Fenosa le acompañan en positivo las acciones de Grifols, al subir un 1,84 por ciento y, de forma discreta, compañías como Sacyr, Gas Natural, Banesto o Red Eléctrica. Pero no Iberdrola ni ACS. La primera retrocede un 0,4 por ciento y un 0,16 por ciento la segunda. Los pesos pesados a la baja Pese al brillo de Unión Fenosa, los pesos pesados condenan a los números rojos al Ibex 35 en esta mañana de viernes. Y eso que el Santander, gana un inapreciable 0,09 por ciento, después de que Royal Bank of Scotland (RBS) haya recortado su consejo sobre la entidad desde comprar hasta mantener. La misma entidad ha rebajado su consejo sobre el BBVA de comprar a vender. Las acciones de la entidad presidida por Francisco González ceden un 0,26 por ciento, las de Telefónica un 0,12 por ciento o las de Repsol un 0,82 por ciento. En el sector bancario, al margen de los dos grandes, atención al Popular porque retrocede un 1,59 por ciento. Baja una vez que la Comisión Nacional del Mercado de Valores ha advertido que no ha constatado la existencia de un inversor o grupo de inversores interesado en adquirir una participación de la entidad –en relación a ese presunto grupo de inversiones mexicanos del que se habló-. Por este motivo la CNMV valorará si las conductas llevadas a cabo por los distintos implicados podrían dar lugar a responsabilidades administrativas o eventualmente penales y procederá en su caso, a actuar de acuerdo con la ley.