El presidente del Banco Central Europeo(BCE), Jean Claude Trichet, ha declarado que no cambiará el curso de su política monetaria para ayudar a países de la zona del euro con problemas económicos, como España, Irlanda o Portugal. Trichet asegura que "hay numerosos aspectos de las políticas económicas que están bajo la responsabilidad de los mismos países, en particular políticas fiscales, políticas estructurales y la supervisión de la evolución de los costes laborales". Además, recuerdó que el BCE tiene que defender los intereses de la zona euro "en su conjunto" y su objetivo principal es la estabilidad de precios a medio plazo.
En una entrevista publicada en varios periódicos europeos, Trichet dijo que el BCE tiene que defender los intereses de toda la zona del euro y su objetivo principal es asegurar una estabilidad de precios a mediano plazo. El presidente del Banco Central Europeo asegura que "nuestra política monetaria tiene que ser óptima al nivel de toda la eurozona, igual que la Fed (Reserva Federal de EEUU) no miraría los intereses de Misuri, California o Texas", afirmó. Según explicó, la responsabilidad a la hora de resolver problemas económicos específicos que afrontan los miembros del euro está en los Gobiernos nacionales y los parlamentos. "Hay numerosos aspectos de las políticas económicas que están bajo la responsabilidad de los mismos países, en particular políticas fiscales, políticas estructurales y la supervisión de la evolución de los costes laborales", subrayó el presidente del BCE. Preguntado sobre si lo peor de la crisis crediticia está superada, Trichet señaló: "Mi análisis es que estamos experimentando desde el mes de agosto del año pasado una continua corrección del mercado muy significativa con episodios de turbulencia, de un alto nivel de volatilidad y de un comportamiento frenético del mercado. Futuro de Europa El presidente del BCE resaltó que el rechazo por parte de Irlanda al Tratado de Lisboa no afecta el trabajo de la zona del euro. "Como presidente del BCE, yo quisiera decir que el Tratado de Lisboa no afecta el marco de la Unión Económica y Monetaria y por lo tanto la actual dificultad por la ratificación no afecta en ningún aspecto nuestro trabajo", puntualizó. "Como ciudadano, yo espero mucho y tengo confianza en que vamos a encontrar una manera de superar las actuales dificultades", añadió. Sobre el futuro de los tipos de interés del BCE, Trichet dijo que en el futuro el banco hará "lo que es apropiado para conseguir una estabilidad de precios a medio plazo". El presidente del BCE cree que a inflación puede disminuir en los próximos dieciocho meses. Trichet confía en que haya un retorno progresivo de tipos moderados de expansión económica.