El Ibex 35 mantiene su atractivo por los dividendos: solo Solaria se descuelga de los pagos en 2026

Los inversores buscan anclajes a la fuerte subida de la bolsa española y, sin duda, los encuentran en los pagos al accionista que, según datos de Bolsas y Mercados Españoles (BME) añaden un 4,1% de rentabilidad a las plusvalías obtenidas. Esta rentabilidad supone un importante colchón para las acciones y, además, supera ampliamente a la rentabilidad de activos seguros de deuda pública con un bono a 10 años situado en el 3,24%, mientras las referencias de menor duración cuentan con ganancias inferiores. Solo el bono a 30 años (4,108%) logra la rentabilidad del dividendo bursátil.

Las novedades más destacables dentro del Ibex 35 es la vuelta al dividendo de acciones como la farmacéutica Grifols o la firma de telecomunicación, Cellnex. Grifols A suspendió el dividendo en 2021 por sus elevados niveles de endeudamiento, posteriormente agravados por el informe de Gotham City Research en febrero de 2024 sobre los problemas de gobernanza de la compañía que provocó una profunda reestructuración en su cúpula directiva. Grifols abonó el 13 de agosto de 2025 un dividendo a cuenta de 0,1500 euros brutos por acción, equivalente a 0,1215 euros netos tras retenciones.  El objetivo es abonar un segundo dividendo a cuenta del ejercicio 2025 durante el segundo trimestre de 2026, -estimado en otros 0,15 euros- recuperando el ritmo previo a la interrupción de 2021.

También el nuevo modelo de negocio de la compañía Cellnex, basado más en la rentabilidad que en el crecimiento de los primeros años, la mete de nuevo entre los valores que destinan parte de su beneficio al accionista. Desde 2018 se ha limitado a pagar cantidades muy pequeñas con cargo a la prima de emisión, pero en 2026 va a dar un salto significativo. El próximo 15 de enero tiene previsto repartir 0,37 euros por acción, un primer pago de los 500 millones de euros que se estima distribuirá a lo largo de este año.  También está previsto destinar otros 500 millones en recompra de acciones (300 millones ya han sido comprometidos por la compañía para 2026 como parte de su remuneración al accionista, y 200 millones adicionales en recompras se llevarán a cabo vinculados específicamente a la venta de los centros de datos en Francia). Una decisión que busca atraer al accionista, tras un mal año en bolsa en 2025 en el que se dejó cerca del 20% de su valor.

A los actuales precios de Cellnex y con la previsión de pago, la rentabilidad por este concepto rondaría el 3%. Desde Cellnex comentan que “este 2026 va a ser el primer año que la compañía realice un pago importante a los accionistas que se corresponde con una etapa de madurez en una compañía todavía muy joven: queremos mostrar al accionista que no solo somos una compañía de crecimiento, sino también de dividendo”, concluyen.

Más volatilidad y dudas en cuanto al dividendo para las compañías más cíclicas entre las que destaca ArcelorMittal. Esta firma suele abonar siempre una cantidad mínima que luego varía dependiendo del comportamiento del acero. El momento de los metales es bueno, aunque pesan las incertidumbres sobre las políticas de aranceles del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Pese a que Solaria cuenta con beneficios suficientes para retribuir a los accionistas, la compañía de renovables mantiene una estrategia de reinvertir sus ganancias. Con datos del tercer trimestre de 2025, los resultados alcanzaron los 141 millones de euros, con un incremento del 148% sobre el año anterior.

Pero el año tiene todavía mucho que decir en cuanto a resultados empresariales, y de ellos dependerá la generosidad de las empresas con sus accionistas. Los analistas apuntan a que el conjunto de las acciones europeas lograrán incrementar sus ganancias en torno al 5%, frente a un 2025 que fue plano, en contraste con el crecimiento de los resultados de Estados Unidos.