La renta variable afronta la última sesión de la semana desde los mismos niveles de cierre de la sesión anterior. El Ibex 35 abre plano, con avances del 0,05 por ciento hasta los 15.325 puntos, ante la jornada semifestiva en EE.UU –donde Wall Street tan sólo abrirá sus puertas media sesión- y tras el cierre de la bolsa de Japón. El resto de plazas europeas comienzan con tendencia mixta, mientras el euro “se relaja de forma discreta” en su camino hacia los 1,50 dólares, después de haber llegado a tocar los 1,4967. En la apertura de la bolsa española marca las 1,4921 unidades.
Jornada “descafeinada”, sin la referencia de Japón y con tan sólo media jornada de cotización en Wall Stret. Y eso se nota en la escasez de noticias y en la escasez de volumen de negocio. Los expertos indican que el aspecto técnico del selectivo del continuo empeora, de manera que recomiendan aprovechar los rebotes para deshacer posiciones, más que para comprar a menores precios. Y las ventas “se ceban” sobre todo con BME, que es la peor del Ibex 35 en la apertura, al retroceder un 1,5 por ciento. Le sigue la operadora Telefónica, que cede un 0,81 por ciento, mientras que compañías constructoras como Ferrovial y Colonial se colocan a la zaga. Recortan cerca de un 0,7 por ciento. Entre los pesos pesados, tan sólo el BBVA logra sumar posiciones, con alzas del 0,3 por ciento, mientras que Repsol baja un 0,08 por ciento y el Santander un 0,42 por ciento, después de conocerse la venta de sus 1.250 oficinas que tiene en España al fondo británico Peral por 2.000 millones de euros, aunque se quedará como inquilino de las sucursales.