El Gobierno aprobó hoy un plan de sostenibilidad de las cuentas públicas, que contempla un recorte del gasto de 50.000 millones de euros para el conjunto de las administraciones públicas entre 2010 y 2013, tras escalar el déficit público hasta el 11,4% del PIB en 2009, casi dos puntos por encima de la estimación inicial del Ejecutivo. Este déficit se reparte entre un saldo negativo del 9,5% para la Administración Central, un 2,2% de las comunidades autónomas y un 0,5% de los ayuntamientos, frente a un superávit del 0,8% para la Seguridad Social.