El Consejo de Ministros aprobará hoy el límite de gasto no financiero del Estado en 2009, en un escenario de dudas sobre el mantenimiento del superávit como consecuencia de la desaceleración de la economía española. Con esta aprobación, el Ejecutivo inicia la elaboración de los Presupuestos del próximo año, los primeros que hará el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en un momento de fuerte desaceleración económica y con enormes incertidumbres sobre la evolución de los precios y del ajuste del sector de la construcción.
El vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, expresó ayer mismo, en una entrevista con 'Le Nouvel Observateur', que no se puede descartar la hipótesis de un déficit presupuestario el próximo año, si bien, según indicaron a Europa Press en fuentes del Ministerio de Economía y Hacienda, de momento se mantienen las últimas previsiones aprobadas. Así, el Programa de Estabilidad 2007-2010 que aprobó el Gobierno en diciembre del pasado año contempla para 2009 un superávit del 0,4% del PIB del Estado y del 1,2% para el conjunto de las administraciones públicas, aunque la mayor parte de los analistas prevén que España registre déficit ya este año. De hecho, hasta abril de 2008, el superávit del Estado se ha reducido a más de la mitad en comparación con el mismo periodo del año anterior y la recaudación disminuyó un 5,2% en este mismo periodo. Además, la Ley de Estabilidad Presupuestaria únicamente obliga al Gobierno a cerrar sus cuentas con superávit cuando la economía registra un crecimiento superior al 3%, cifra que no se alcanzará en 2009, ya que la propia estimación del Ejecutivo fija un crecimiento del 2,3%. Con esta tasa, el presupuesto público deberá cerrar, al menos, en equilibrio, según la citada norma. TRAMITACION PARLAMENTARIA Así las cosas, el Gobierno dará hoy 'luz verde' al techo de gasto con el que se elaborarán los próximos Presupuestos del Estado, que estarán marcados, si se cumplen los plazos, por la entrada en vigor de la nueva financiación autonómica, que supondrá una mayor cesión de impuestos a las comunidades autónomas. Una vez que el Gobierno apruebe el techo de gasto para el próximo año, deberá ser ratificado primero en el Congreso y, posteriormente, en el Senado. Será el primer debate económico de calado para ver en qué partidos políticos se apoyará el Ejecutivo para sacar adelante los primeros Presupuestos de esta legislatura.