El Fondo Monetario Internacional redujo su pronóstico de crecimiento para Estados Unidos en 2011, por segunda vez en dos meses.

El FMI advierte que si siguen produciéndose reveses a la recuperación, esto representaría una creciente amenaza para la economía mundial, junto con un posible contagio de la crisis de deuda europea.

La economía de Estados Unidos crecerá un 2,5% este año, por debajo del 2,8 proyectado en el mes de abril, según declaró el FMI hoy, citando los altos precios de los productos básicos, los malos resultados del primer trimestre y el débil mercado de la vivienda.

El Fondo Monetario Internacional prevé un crecimiento del 2,7% para 2012, un incremento más lento del esperado, que se situaba en 2,9. La institución ve la economía mundial creciendo al 4,3% para este año, una décima menos que hace dos meses.

“La actividad mundial proyecta una desaceleración en el segundo trimestre de 2011, para luego reacelerar en la segunda mitad del año”, declaró el Fondo en su actualización del ‘World Economic Outlook’.

“Por encima de lo esperado, la débil actividad de EE.UU. y la volatilidad financiera por los profundos desafíos fiscales en la zona euro, presentan grandes riesgos a la baja”, añadían.

Asimismo, el FMI instó a los mercados emergentes asiáticos, que prevé que crezcan tres veces más rápido que las economías desarrolladas, a que aumenten sus tipos de interés.