El Euribor, el indicador más utilizado para el cálculo de hipotecas, volvió a subir hoy y alcanzó el 5,107%, con lo que se coloca a casi una décima y media de su récord histórico del 5,248, registrado en agosto de 2000. Este nuevo máximo anual diario se produce después de tres jornadas en las que el indicador parecía querer dar un respiro a los consumidores, pues ayer perdió cuatro centésimas respecto al lunes y el viernes, cuando marcó el 5,097%. Además, el nuevo repunte se produce la víspera de la reunión en Fráncfort del Banco Central europeo (BCE), que decidirá sobre los tipos de interés en la Eurozona.
Este indicador suele subir cuando las condiciones económicas permiten prever un alza de tipos por parte del BCE, y aunque los analistas consultados por EFE descartan una subida de tipos sí que coinciden en que la autoridad monetaria europea no tiene intención de bajar la tasa, actualmente en el 4%. El Euribor cerró mayo en el 4,994%, tras encadenar cuatro meses consecutivos de subidas y terminar con la senda bajista de los últimos ocho años. Sobre la evolución del Euribor, desde Caja Madrid se apuesta por que se relajará a finales de año, cuando se produzcan los primeros recortes de tipos de interés por parte del BCE. Aunque es poco probable que la prima de riesgo que cotiza el tipo de interés euribor a un año se modere significativamente antes de finales de año, las perspectivas de relajación de la política monetaria "deben ser suficientes para ocasionar una caída de los tipos de interés en el mercado interbancario", y "el euribor a un año puede ceder por debajo del 4,50% en el último trimestre del año". Desde BBVA, son menos optimistas. El banco no prevé que se mueva a lo largo de 2008 debido a las tensiones financieras y a que el mercado no descontará por adelantado el recorte de tipos, por lo tanto, se mantendrá en niveles cercanos al actual hasta que el BCE ejecute de facto recortes sobre el precio del dinero.