La lira turca perdió ayer otro 5% y marcó mínimos históricos frente al dólar. En lo que va de año, la divisa ha retrocedido en torno a un 30%. Una situación que ha hecho que el BCE ponga la atención sobre la  banca europea, especialmente aquella expuesta a la región. Hoy el sector cae a plomo.

Ayer un banco de inversión americano publicaba el riesgo que podría suponer para las finanzas de Turquía el desplome de su divisa, advirtiendo del colapso que podría suponer el hecho de que la lira llega a las 7 unidades.  A pesar que el ministro de finanzas de Turquía reconoció que la devaluación de la divisa no supone riesgo para los bancos, sistema financiero y aseguró que la liquidez de las entidades estaba asegurada, no parece tan seguro el escenario para los bancos europeos allí presentes. Al menos así lo ve el BCE que teme que haya algunas entidades demasiado expuestas al desplome de la moneda turca.

 

Evolución de la lira turca

 

El organismo monetario teme que hay entidades financieras, especialmente en España, Italia y Francia, que estén demasiado expuestas a la abrupta caída que registra la caída en las últimas sesiones.  De hecho, los grandes bancos como BBVA, Unicredit y BNP Paribas están entre las principales entidades de Turquí y por eso el  Organismo Único de Supervisión Bancaria del BCE está monitarizando la situación ante el desplome de la divisa, según informa Financial Times, que agrega que la situación todavía no es crítica.

Los expertos creen que el varapalo de la moneda turca por la fragilidad de la economía del país euroasiático, basada sobre todo en el consumo interno, con un alto déficit comercial y necesitada de inversiones extranjeras. stá previsto que este viernes el Ministerio de Finanzas turco presente un "nuevo modelo económico" para estabilizar la moneda.  La delegación turca en Washington no logro persuadir a EEUU para que retire las sancione sobre un banco central que ya parece incapaz o no dispuesto a apoyar la moneda. La divisa cede hoy en torno a un 12% y lo hace de forma tan rápida que “lo primero que viene a la mente es la necesidad de un paracaídas para evitar que se estrelle contra el suelo”, reconoce Bart Hordijk, analista de MONEX EUROPE.  Un paracaídas que podría venir en forma de subidas de tipos de al menos 500 puntos básicos para calmar los mercados y mostrar un claro compromiso del Banco Central de la república de Turquía en el respaldo de su moneda.  Otra media para evitar que la lira siga desangrándose, dice Hordijk, son los controles de capital. Sin embargo, Erdogan se opone a ambas medidas aunque es hora de que se enfrente a la realidad. “En el pasado confió en las palabras para infundir confianza en la Lira y, aunque la confianza es crucial en los mercados financieros, si estas palabras no vienen acompañadas de acciones, siguen siendo frases vacías que no sirven para los mercados”. Veremos a ver si en la reunión que tienen Erdogan con el recién nombrado ministro de finanzas a las 14 horas, se salda con alguna medida para evitar que la lira se estrelle contra el suelo.

Por el momento, las entidades europeas no hacen más que caer con fuerza, arrastrando así a la mayoría de índices del viejo continente.

Caida bancos europeos en la sesión