Aumenta, sin embargo, la deuda pública que el año pasado se situó en el 81,7% del Producto Interior Bruto, frente al 78,3% de 2009.


Mientras, el déficit público galo registró una cifra mejor de la esperada por los analistas. Se situó en el 7% del PIB francés, lo que supone cinco décimas menos que el déficit registrado en 2009.