El Congreso no tiene constancia de que haya surgido "ningún problema" con Viajes Marsans, la agencia con la que tiene contratada la gestión de los viajes de sus diputados y a la que ayer la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) exigió un aval de 20 millones de euros para recuperar la licencia para la venta de billetes de avión.