El comercio minorista británico volvió a respirar en el mes de febrero y aumentó sus ventas un 2,2 por ciento con respecto al mes de enero, un mes en el que la subida del IVA vio retroceder las ventas un 0,7 por ciento. El Consorcio Británico Minorista (BRC) afirmó que la cifra debe ser acogida con cautela, pese a que el dato contrasta positivamente con respecto a las ventas registradas en febrero de 2009, y destacó que la venta de alimentos alcanzó el nivel más bajo en tres años.