Para Olaia Fernández Dávila el hecho de que las cajas gallegas se alíen con otras de fuera, supone que Galicia pierda el poder económico que necesita y rechazó el uso de eufemismos como un SIP. Una alianza de este tipo, subrayó, "impediría" a cualquier entidad funcionar como propia y la independencia sería "imposible" e "irreversible".