El resultado neto de las empresas no financieras registró el pasado año un aumento del 11,9% como consecuencia del efecto de los resultados atípicos, que se concentró en algunas grandes empresas, según el Boletín Económico del Banco de España correspondiente al mes de marzo.

La institución que dirige Miguel Angel Fernández Ordóñez explica que esta evolución del resultado neto se debe a los importes "excepcionalmente elevados y negativos que se registraron en la partida de 'Resultado por enajenaciones y deterioro' en 2008, y que en su mayor parte tuvieron signo contrario en 2009".

Pese al incremento de la ganancia neta, el pasado ejercicio se caracterizó, de forma generalizada, por una "intensa contracción" de la actividad económica de las empresas, que se redujo un 9,5%, frente al retroceso del 3,1% contabilizado en el ejercicio precedente, lo que mermó la capacidad de generar excedentes y de crear empleo.

En este contexto, las empresas ajustaron sus costes salariales y financieros, favorecidas por las menores subidas de precios, los tipos de interés más reducidos y la estabilización de su endeudamiento. No obstante, los niveles de rentabilidad siguieron bajando en 2009, con un descenso del 15,9% del resultado bruto y del 10,3% del resultado ordinario neto.

Las compañías analizadas en la muestra de la Central de Balances redujeron un 1,6% sus gastos de personal en 2009, en contraste con el aumento del 3,5% contabilizado un año antes, como consecuencia de la contención de las remuneraciones medias y, especialmente, del "acusado ajuste de plantillas" que sufrieron las empresas a lo largo del ejercicio.

Fruto de estos ajustes de efectivos, que afectaron al 62,1% de las empresas, el empleo cayó un 2,7% el pasado año, frente al aumento del 0,6% contabilizado en 2008. La destrucción de empleo afectó principalmente a los puestos de trabajo eventuales, que cayeron un 15,1%, mientras que los fijos se mantuvieron relativamente estables (-0,4%).

Las remuneraciones medias mantuvieron su "senda de crecimientos moderados" el pasado año, con un leve avance del 1,1%, frente al incremento del 2,9% contabilizado en 2008. Esta evolución, según el Banco de España, es reflejo de los menores aumentos salariales reflejados en los convenios, en un contexto de reducidas tasas de inflación y de menor demanda de empleo.


Los ingresos como los gastos financieros disminuyeron en 2009, como consecuencia de la bajada de los tipos de interés. Así, los ingresos financieros bajaron un 10,4%, efecto que no pudo ser compensado con la entrada de dividendos procedentes de filiales extranjeras.

Los gastos financieros, de su lado, registraron un abrupto descenso del 28,7%, debido exclusivamente a las bajadas de los tipos de interés, dado que la deuda de las compañías se mantuvo prácticamente inalterada, en un marco de "atonía inversora".