El BCE ha amenazado con no aceptar bonos griegos reestructurados como garantía en sus operaciones de préstamo en el evento de una moratoria o un "default restringido".


El presidente del BCE, Trichet, reiteró la postura del BCE en una entrevista concedida al periódico Times, afirmando: "Estamos diciendo muy claramente que ellos (los gobiernos) deberían evitar una imposición de condiciones, un evento crediticio o una moratoria selectiva o una moratoria".

Al abordar las presiones de los precios, Trichet dijo que los menores costos de la manufactura combinado con los precios más altos y volátiles de las materias primas generan un gran desafío para todos los bancos centrales. "Se tiene por un lado este desafío formidable de precios volátiles del petróleo y de las materias primas. Por otro lado, está la extraordinaria tendencia de desinflación en bienes manufacturados, que son producidos a un menor precio", dijo.

Al ser consultado sobre si algún funcionario había discutido con él la posibilidad de que Grecia dejara el euro, respondió: "No".