El banco público alemán Westdeutsche Landesbank (WestLB) ha entrado en pérdidas en el primer semestre del año, debido a una serie de inversiones de alto riesgo que han fracasado. La pérdida neta en los seis primeros meses del año ha sido de 170 millones de euros, frente al beneficio de 136 millones de euros en el mismo periodo de 2006. WestLB, que no había registrado números rojos desde el año 2004, ha dicho que las inversiones de alto riesgo han lastrado los libros contables por valor de 604 millones de euros, más del doble de lo que la entidad había dado a conocer en mayo. Las pérdidas ocasionadas por estas inversiones han llevado a la sustitución de algunos directivos del instituto de crédito germano.
Además, la fiscalía de Düsseldorf (oeste de Alemania) y las autoridades alemanas de supervisión financiera investigan las operaciones y a siete directivos. La acusación alemana sospecha que estos ejecutivos violaron la legislación sobre sociedades anónimas al no informar al consejo de vigilancia de algunas cuestiones. A finales de julio WestLB nombró a Alexander Stuhlman nuevo presidente de la entidad en sustitución de Thomas Fischer, al que destituyó a raíz del escándalo por estas inversiones especulativas. Antecedentes En abril se conoció que dos trabajadores de WestLB manipularon los precios de cierre de las acciones preferentes de los grupos automovilísticos BMW y Volkswagen, así como del mayorista Metro. La entidad pública alemana registró números rojos durante tres años consecutivos hasta 2004, cuando tuvo una pérdida neta de 920 millones de euros (1.214 millones de dólares), un 60% menos que en 2003. Entonces, las pérdidas se debieron, en parte, a las arriesgadas operaciones realizadas por su filial en el Reino Unido, a cuyo cargo se encontraba la estadounidense Robin Saunders.