El Banco de Inglaterra (BoE) dice que las pérdidas de las instituciones financiera en la crisis las han dejado vulnerables a otra oleada de shocks, incluido el riesgo de que la economía se quede atrapada en la recesión. “Dado su endeudamiento y posición de liquidez, los bancos en Reino Unido y en el ámbito internacional permanecerán sensibles a más sacudidas”, dijo el banco central.