El presidente estadounidense, George W. Bush, le ha pedido a su homólogo chino, Hu Jintao, que deje flotar su moneda, el yuan, en una reunión en Sidney en la que han discutido también sobre un referendo que pretende llegar a cabo Taiwán. Bush ha presionado a Hu para que dé continuos pasos hacia la flotación del yuan, una medida que reduciría el gigantesco déficit comercial estadounidense con China.