Los precios de las importaciones estadounidenses sufrieron en mayo su mayor caída en casi dos años, debido a una baja de los costos de la energía y los alimentos, lo que indica que las presiones inflacionarias se mantienen contenidas.

Los precios de las importaciones bajaron un 1%, en la caída más fuerte desde junio del 2010. La cifra de abril fue revisada para mostrar una lectura estable en vez del descenso del 0,5% reportado preliminarmente. La baja estuvo en línea con lo esperado por los analistas. En un año, los precios de las importaciones acumulan una baja del 0,3%.

Los precios de las exportaciones, en tanto, cayeron un 0,4% en mayo, anotando su primera baja desde diciembre y superando el descenso del 0,1 por ciento que esperaban los economistas.