El Gobierno de Estados Unidos da a conocer hoy la evolución de los precios al consumo en marzo, un mes en el que se produjo un encarecimiento de los bienes y servicios, según los expertos, del 0,2 por ciento con respecto al mes anterior. En febrero, los precios habían subido un 0,4 por ciento, por lo que los analistas creen que en marzo se suavizaron las tensiones inflacionistas. La inflación subyacente, en la que se excluyen los alimentos y la energía, porque son más volátiles, podría ser en marzo del 0,2 por ciento también, la misma cifra que en febrero.
Los datos de inflación se conocen después de que ayer se supiera que los precios de la venta al por mayor cayeron en marzo un 1,2 por ciento en marzo con respecto a febrero, después de dos meses de incrementos, según informó el Departamento del Trabajo.

El descenso se produjo después del aumento del 0,1 por ciento registrado en febrero. Si se excluyen los precios de alimentos y energía, el IPP no experimentó cambios.

Los analistas habían previsto un aumento del 0,1 por ciento.

En términos interanuales, los precios al por mayor cayeron un 3,5 por ciento, la mayor caída desde enero de 1950.

En marzo, los precios de la gasolina bajaron un 13,1 por ciento, el mayor descenso desde diciembre, mientras que los precios pagados al productor por los alimentos cayeron un 0,7 por ciento.

Los de la energía disminuyeron un 5,5 por ciento el mes pasado, después de una subida del 1,3 por ciento en febrero.