Esta semana pasada ha sido pródiga en acontecimientos económicos los cuales desde hace años siguen y creo que seguirán marcando la agenda diaria, a los ciudadanos, la adversidad nos acompaña casi siempre en este tipo de noticias que tienen que ver con la Unión Europea en temas económicos.
La última la conocimos hace unos días y se refiere al corralito europeo decretado en Chipre y, como contrapeso,  por otra parte resulta un alivio que las injusticias que la banca dicta y sigue dictando con la anuencia del poder político al resto del mundo podrán ser corregidas únicamente y por ahora en el tema de los desahucios.

Lo peor en la vida es resignarse ante acontecimientos como los comentados, la legislación en temas que afectan al sistema financiero debe ser revisada y analizada en su totalidad por que supone la imposición del poder económico frente al ciudadano de una manera clara y sin tapujos. ¿Cómo puede considerarse el corralito decretado en Chipre?, ¿ De qué son culpables los ciudadanos del país para que sus ahorros se vean mermados?  Atacar las dificultades o problemas si tener en cuenta por que se ha llegado a este punto y quiénes son los culpables es la forma de actuar natural del sistema, pero ello no corrige ni soluciona los problemas ellos están ahí sin corregirse, los dirigentes actúan como silos que no se intercomunican y solo se actúa cuando el problema aflora siendo la solución siempre la misma, el sistema no puede quebrar y para ello alguien tiene que para los desmanes de unos pocos, los paganos de este sistema siempre son los ciudadanos, el sistema tiene su propia retroalimentación para mantenerse intacto, su domino permanece. El cambio no viene por miedo, es como si se nos administrara poco a poco un veneno que no nos mata pero nos neutraliza permanentemente.  Esta crisis permite la reversibilidad, la desgracia de los ahorradores chipriotas, no sus esfuerzos, se ven volatizados por la mala gestión de unos dirigentes que dilapidan sus ahorros y además tratan de justificarlo con opiniones que nadie entiende, excepto ellos. Parece que jugamos en una ruleta rusa que el azar dicta que nos puede tocar en cualquier momento un corralito o que paguemos lo que otros han quemado por su inoperatividad o ineficacia.

Jugar con el trabajo, el esfuerzo y la ilusión de las personas es jugar con ventaja por que muy pocos se atreven a cuestionar un sistema de creencias que se impone por los lobbies de una manera generalizada, nadie se atreve a desprogramar de una manera total este sistema que favorece propósitos en favor de unos pocos y en detrimento del resto, retrasar lo inevitable solo producirá mas frustración porque los fallos y apropiaciones indebidas aparecerán siempre más o menos tarde.

Por ello es tan importante el fallo que el Tribunal de Justicia Europeo a favor de los ciudadanos y en detrimento del poder económico impuesto que dictamina que los procedimientos de ejecución hipotecaria en España son ilegales por contener clausulas abusivas en contra de los ciudadanos.-Parece que ahora todo el mundo se ha dado cuenta de que se actuaba con claúsulas abusivas contra los ciudadanos y se alinean de manera diferente, ahora todos se suben a este carro en favor de regularizar esta injusticia que han sufrido  miles de ciudadanos perjudicados, se espera que este sea el primero de los escalones de unas reformas que costaran de instaurar porque es difícil doblegar la influencia del poder económicos que impregna la situación actual, se debe de acabar la forma prepotente de actuar contra el ciudadano por parte del sistema financiero, este no es intocable, es importante pero no intocable, es necesario reformarlo y que sus problemas y sus errores no los paguemos todos, porque otras vías de solución son posibles sino miren el caso islandés.

Aun quedan muchas injusticias por corregir y entre ellas, qué decir de los intereses las comisiones de demora, qué decir de la dación en pago como forma de cancelar la deuda, qué decimos de las comisiones abusivas como forma de sacar beneficios a costa de sus clientes, qué decimos en general del sistema que utiliza todas las trabas posibles para que el ciudadano se sienta indefenso y no puede llegar hasta el final por agotamiento en sus justas reclamaciones, que decir de la vigilancia ejercida por el vigilante BdE que parece que mira hacia otro lado cuando hay problemas o sencillamente no los ve, dirigentes que llevan la entidad a la quiebra y encima se merecen indemnizaciones millonarias, muchas cosas hay que cambiar.

Rafael Montava Molina
Consultor Financiero Empresarial
rafaelmontava@hotmail.com