El máximo directivo de Deutsche Bank, Josef Ackermann, ha reconocido que el gigante bancario alemán cometió "errores" antes del estallido de la crisis crediticia. Según ha declarado en una televisión alemana, estos hechos han provocado que ahora, y durante los nueve próximos meses, Deutsche Bank se encuentre revisando y corrigiendo las valoraciones previas en su actividad crediticia.
Ackermann admite haber "cometido errores" que forzarán a la entidad a depreciar sus activos y elevar su cartera de deuda. También que congelará la contratación de plantilla, aunque por el momento, no se contemplan despidos. La entidad ha confirmado que tenía en su cartera de deuda unos 29.000 millones de euros de hipotecas de alto riesgo. Esto le obligaría a provisionar 625 millones de euros en sus resultados del tercer trimestre.