Los bonos convertibles ganan presencia en el 2.011, como instrumento de financiación para las entidades emisoras y como mecanismo de inversión para aquellos que las suscriben. Pero, ¿que es realmente? ¿Resulta interesante suscribirlo?


El bono convertible podemos desglosarlo en dos partes.
1. Cupón: Es la parte de Renta Fija. Como en cualquier otro bono tradicional, el tenedor recibe una remuneración que puede ser fija o variable (generalmente en función de la evolución del euribor).
2. Principal: Es la inversión propiamente dicha. En esta parte es donde se introduce la renta variable y es que al vencimiento, al inversor del bono convertible no se le devuelve el principal sino que la devolución de la inversión se realiza tras haber convertido ese principal en acciones.

Resumiendo, cuando decides invertir en un bono convertible, estás comprando acciones a determinado precio y horizonte temporal. Sin embargo, hasta la fecha de conversión no eres accionista y por tanto, no puedes disfrutar de los derechos de accionista. Es por ello que no recibes dividendo y como contraprestación recibes el cupón. Así, la primera pregunta que debemos formularnos es ¿Queremos invertir en renta variable? De hecho, debemos ir más allá. Si tomamos a modo de ejemplo los bonos convertibles que recientemente emitió Sacyr, deberíamos formularnos ¿Queremos comprar acciones de Sacyr Vallehermoso a 10,61 dentro de cinco años? Y si es así, si estamos dispuestos a comprar acciones de Sacyr, ¿Compramos acciones o compramos convertibles?

1. Los convertibles ofrecen la ventaja del cupón del 6,5% frente una rentabilidad por dividendo, que aunque cuenta con la predisposición anunciada de volver a reanudarse, hoy por hoy es nula.
2. Sin embargo, aún cuando el cupón de las convertibles supera el del dividendo, debemos seguir analizando la propuesta de inversión. ¿Cuáles son los términos de esa conversión dentro de 5 años? Cuando compramos las convertibles de Sacyr, estamos acordando comprarlas el 1 de mayo de 2.016 a 10,61 y eso es un 25% por encima del precio actual. Así, para considerar ese cupón anual del 6,5% a modo de rentabilidad efectiva, el precio de la acción debería revalorizarse un 25%.

Se dan cuenta, la rentabilidad efectiva resultante de la inversión en bonos convertibles de Sacyr, dependerá en gran medida del precio al que estén cotizando las acciones de Sacyr en 2.016. Ese es el elemento fundamental y por tanto, cuando les ofrezcan este producto a modo de inversión, cuando les ofrezcan el elevado cupón como atractivo fundamental, recuerden que eso es sólo una parte.

Además, cuando adquirimos un bono convertible, también adquirimos unos riesgos.

1. Riesgo de Iliquidez: ya que pese cotizar en un mercado secundario, la liquidez es limitada y dificulta deshacer la posición a un precio competitivo.
2. Riesgo de crédito: Si la entidad no obtiene el beneficio distribuible suficiente para pagar la remuneración, la cancelará.

En tiempos de estabilidad o de crecimiento económico, los bonos convertibles, pueden resultar una buena opción de inversión pero en etapas de incertidumbre y dudas como la actual, el riesgo de mercado (evolución del precio de la acción), la iliquidez y el riesgo de crédito, son mayores y restan atractivo a este instrumento; sobretodo, cuando contamos con la posibilidad de diseñar nuestra propia estructura, en condiciones más ventajosas.