Idéntica situación a la vivida este lunes, con la prima de riesgo en máximos históricos (638 puntos básicos), el bono español a diez años elevado al 7,6% de rentabilidad exigida (y al borde de la curva invertida respecto a los títulos a cinco y dos años) y el Ibex 35 desplomado, con pérdidas superiores al resto de las bolsas del viejo continente. Las constructoras siguen siendo los valores más castigados por los inversores; tan sólo Grifols logra inspirar algo de optimismo y, mientras, el Tesoro Público ha superado la prueba de esta mañana en la colocación a letras a tres y seis meses, con un coste mayor, aunque se recupera la demanda.

El Ibex 35 pierde los simbólicos 6.000 enteros tras sufrir un desplome del 3,58 % a pesar de la prohibición de cortos lanzada este lunes por la Comisión Nacional del Mercado de Valores para un periodo de tres meses. Las tensiones en el mercado de deuda repercuten directamente sobre la renta variable nacional en una jornada marcada por dos variables. La primera, y también la prevista, es la colocación de 3.048 millones de euros en letras a tres y seis meses, algo más del máximo previsto, a una rentabilidad en el caso de los títulos a tres meses que ha llegado al 3,691% % frente al 2,362% de la subasta anterior. La ratio de cobertura ha pasado de 2,8 a 3 veces. Y en el caso de las letras a seis meses el Tesoro ha colocado 1.420 millones, a un tipo medio del 2,434. Pese al ligero aumento frente a lo que cotizaban esta mañana en el mercado secundario, se trata de intereses que todavía se encuentran lejos de los pagados en noviembre, cuando superaron el 5%.

Segundo elemento diferenciador, e inesperado –en parte-: Cataluña ha anunciado en una entrevista concedida por el Consejero de Economía de Cataluña, Andreu Mas Collel, en la BBC que solicitará el rescate al fondo de liquidez para poder afrontar sus vencimientos de deuda, que ascienden a 5.755 millones de euros en el segundo semestre del año. Cataluña es la comunidad con más vencimientos que afrontar tanto en el segundo semestre (5.755 millones) como en el conjunto del año (13.477 millones).

La incertidumbre permanece, por tanto, en los mercados. El bono a diez años se coloca en máximos históricos nuevamente con una rentabilidad del 7,58%, frente al 7,56% -muy peligroso- exigido a los títulos a cinco años. En el caso de los bonos a dos años, la rentabilidad que ya exigen los inversores sube hasta el 6,62%.

Dentro del mercado nacional, las constructoras encabezan una jornada más las pérdidas. Acciona cierra con un desplome del 9,4 %, seguida de OHL, que se deja por el camino otro 4,22 %. ACS, también a la cola del selectivo, pierde un 5 %.

En el apartado bancario, Banco Sabadell se coloca en la zona de ganancias con una subida del 3,56 %, junto con Caixabank, que aumenta un 2,34%. En esta jornada sorprende Bankia, que sube un 0,75 %  y se coloca en los 0,67céntimos por acción el día en que el ex gobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez ha asegurado ante el Congreso que fue un ‘error’ la dimisión de Rodrigo Rato al frente de la entidad. Mientras, la gran banca se tiñe de pérdidas, de hecho, son los grandes valores los que llevan arrastrando durante toda la jornada al selectivo. BBVApierde este martes un 4,15 %, mientras que Santanderhace lo propio otro 4,54 % abajo.

Telefónicase deja otro 4,32 % y, por su parte, Repsolpierde un 7,16 %. Este martes ha anunciado su intención de ofrecer a Gas Natural los activos procedentes de su negocio internacional de GNL valorados en 3.000 millones de euros como parte de sus desinversiones.

Con este panorama, el par euro/dólar retrocede hasta el 1,20 ante la incertidumbre europea y con Wall Street, indeciso, a pesar de la superación de expectativas por parte de las dos compañías que han presentado hoy sus cuentas: UPS y, sobre todo, el gigante de telecomunicaciones AT&T.