El fabricante estadounidense de componentes para automóviles Delphi, que ha presentado un expediente de regulación de empleo (ERE) para suprimir unos 1.600 puestos de trabajo en su planta gaditana de Puerto Real, cerró el primer cuatrimestre del año con unas pérdidas netas de 599 millones de dólares (447 millones de euros al cambio actual).
Según un informe remitido por la corporación al supervisor financiero de Estados Unidos, la Securities and Exchange Commission (SEC), la cifra de negocio se situó en 3.025 millones de dólares (2.257,5 millones de euros) en los cuatro primeros meses del año, en tanto que el resultado operativo arrojó unas pérdidas de 627 millones de dólares (468 millones de euros). Durante el pasado mes de abril, las pérdidas de la multinacional con sede en Troy (Michigan) sumaron 66 millones de dólares (49,2 millones de euros), la facturación se elevó a 730 millones de dólares (545 millones de euros) y las pérdidas operativas totalizaron 102 millones de dólares (76 millones de euros). Al encontrarse bajo el amparo del Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos, Delphi tiene obligación de presentar ante la SEC un informe mensual con la evolución de sus resultados y de su actividad.