El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, presenta una reforma del sector financiero en la que la banca deberá sanear sus cuentas por la exposición al ladrillo con 50.000 millones contra resultados en un único año. Un plan que tiene fecha de vencimiento: el próximo 31 de diciembre.
De Guindos ha confirmado que las provisiones ascenderán a 50.000 millones de euros. El ministro ha explicado que las entidades deberán realizar una provisión de 25.000 millones y además tendrán que dotarse de un colchón de capital equivalente al 20% del suelo y al 15% de los créditos de promoción en curso. De esta forma se busca cubrir la exposición al ladrillo.

La reforma también obligará a las entidades- quizás, este el punto más novedoso-   a crear una provisión genérica del 7% del crédito promotor no problemático, que será de unos. 10.000 millones de euros.  De Guindos explica que el objetivo de este plan es generar confianza hacia el sistema financiero español y permitir sacar al mercado activos inmobiliarios. "Al incrementar las dotaciones iremos acercando la valoración contable a la valoración de mercado, y esto debe facilitar la salida al mercado de estos activos", ha explicado.

Ayudará a rebajar los precios de la vivienda

Además De Guindos ha asegurado que la reforma financiera que prevé aprobar este viernes el Ejecutivo "beneficiará" a los ciudadanos, al considerar que el saneamiento rebajará el precio de la vivienda una vez que se haya materializado el ajuste de precios de los activos inmobiliarios en los balances de las entidades.

"La reforma pretende crear entidades viables y un saneamiento rápido", afirmó en rueda de prensa para avanzar las principales líneas del decreto ley que aprobará el Consejo de Ministro mañana.