El petróleo, tras las revueltas árabes y en el norte de África, y con los continuos máximos que ha ido marcando a lo largo de varias semanas, presenta a priori un aspecto confuso. ¿Ha llegado la hora de aprovecharnos de esta situación?


Fernando Luque, analista de Morningstar, prevé un momento interesante para entrar a medio-largo plazo, “beneficiándose de la situación de los países emergentes”. Sin embargo, para el corto “no es el mejor momento por la situación de Estados Unidos”.

Y es que el petróleo presenta una tendencia alcista, tal y como apunta Miguel Cedillo de Analisistecnico.es. “Ha comenzado a ganar terreno a través de una tendencia alcista de aceleración hasta los niveles actuales que rondan los 100 dólares. En caso de que rompa esta subida, el crudo podrá entrar en una bajista o lateral”, afirmó.

Ignacio Albizuri, analista de Delta Stock, se introduce en la situación contradictoria del momento del crudo. “Desde hace tres años se han descubierto yacimientos de petróleo con tal cantidad y volumen que ha hecho que la OPEP haya tenido que volver a patrones de influencia, como conflictos globales y de suministro, para incrementar el precio de cotización a su antojo”.

Tras varias semanas en las que el petróleo ha marcado máximos, ¿qué vías tenemos para entrar en él?

Hay tres formas claras para hacerlo:

Se puede invertir directamente en la materia prima. Algunos ejemplos interesantes son a través de futuros, de CFDs o a través de ETFs invertidos en petróleo.

En el siguiente gráfico se observa la relación casi perfecta entre el West Texas y el ETF de iPath. Aspectos a tener en cuenta, como advierte Luque, es que “el ETF tiene comisiones que no tiene el precio de la materia prima. Además de que el ETF invierte en futuros y tiene que soportar un coste en el momento de pasar de un futuro a otro, cuando vence el futuro de más próximo vencimiento”.


Fuente: Stockcharts

¿Y en las compañías relacionadas con esta materia prima? Es obvio que las grandes petroleras, como ConocoPhillips, Exxon Mobil o la española Repsol, se benefician de estas subidas. Éstas no sólo extraen la materia, sino que la producen y distribuyen. A todas ellas, esta situación, les afecta favorablemente en su cotización. Ana Rafels, analista de Bolsacash, opina que los valores relacionados con el sector energético presentan “sólidas estructuras alcistas en el medio-largo plazo. Sin embargo, en el corto denotamos cierto agotamiento, y es que los gráficos muestran evidentes dificultades para dar continuidad a las estructuras alcistas”.

La rentabilidad acumulada de Exxon durante este año es del 152,47%. Sobre este valor, Rafels explica que la baja que sufre se debe a que “en el mes de mayo no consiguió superar los máximos que se dejaron a principio de año y desde allí se ha girado a la baja”. En cuanto al análisis sobre Exxon, “podría estar formándose una figura de doble techo y es por ello que para los inversores que trabajan el corto plazo, no recomendamos estar en el valor si finalmente se pierde el soporte de los 79,25 para niveles de cierre”.

“Caso similar para ConocoPhillips”, introduce la experta. “En varias ocasiones ha demostrado que no cuenta con la presión alcista suficiente para superar los 81,85. En este caso, la zona de soportes a vigilar y, que de perderse activaría un potencial bajista importante, la establecemos en los 71,10 dólares”, continúa.

Las acciones de Conoco tuvieron un buen desempeño el año pasado, creciendo más del 40%. Hoy cae en Wall Street situándose en torno a los 71 dólares. El bróker Howard Weil recomendó a finales de abril, sobreponderar la petrolera, marcando el precio objetivo en 80 dólares.

Y en el Ibex 35, Repsol, “pese a presentar una estructura alcista más consolidada que sus homólogas americanas, parece que también encuentra dificultades para superar la zona de máximos. Esa zona es la los 25, a poca distancia de los máximos que se dejaban en el ejercicio 2.008. Desde allí se ha girado a la baja y si en el corto plazo tiene lugar la ruptura de los 21,90, espero ver una aceleración de las ventas y una potencial debilidad hacia niveles de 21 e inclusive los 19,30”, culminó Rafels.

Otra opción, en este sentido, es elegir un ETF especializado en compañías petroleras.

En este gráfico se compara el precio del petróleo con un índice americano de compañías petroleras. “La correlación no es perfecta, debido a que hay momentos en los que el petróleo puede subir y el índice bajar o al contrario, pero es positiva”, explica Luque, Senior Financial Editor de Morningstar para España.


Fuente: Stockcharts

Y si su interés radica en otros mercados donde compañías petrolíferas ganen con el incremento del precio del petróleo apueste por Total Fina en Francia, la italiana ENI o Royal Dutch en Reino Unido, según la recomendación de este experto.

Pero también puede inclinarse por invertir en grandes países productores de petróleo cuya bolsa esté muy centrada en compañías petroleras. Como caso paradigmático, Rusia.

En este gráfico se compara el precio del crudo con el índice RTS de la bolsa rusa.


Fuente: Stockcharts

Otro elemento muy importante a tener en cuenta cuando un inversor elije algunas de estas opciones nombradas, es el impacto de la divisa, con especial atención al dólar estadounidense.

Francisco López Ollé, experto de X-Trade Brokers, explica que “con una correlación del 80%, cuando uno sube, el otro cae”. Se puede aprovechar cuando cae al 70%, debido a que “es un buen momento para entrar largo en el dólar y corto en petróleo”.

La relación con el resto de materias primas “es fundamental”, como reconoce López Ollé. Y es que commodities como el azúcar, la soja y el maíz están implicadas en su proceso de elaboración. “Con subidas en el petróleo, suben el resto de las materias primas”, sentencia.