El grupo de juego privado Codere cerró su debut en la Bolsa española con una revalorización del 4,76%, al finalizar la sesión a 22 euros frente a los 21 euros a los que colocó sus títulos en su oferta pública de venta y de suscripción. Tras marcar un primer precio de 21,15 euros, lo que le otorgaba un discreto repunte del 0,71%, los títulos de Codere, que situó su precio de salida en la parte más baja de la banda orientativa fijada en el folleto (21-26 euros), tomaron impulso y llegaron a cotizar a un máximo de 22,45 euros. Posteriormente se estabilizaron en el entorno de los 22 euros, un precio que le otorga un valor bursátil de 1.211 millones de euros, sensiblemente superior a la valoración de 1.150 millones con la que llegó al mercado.
Durante la jornada, los inversores intercambiaron 3,3 millones de acciones de la compañía por valor de 72 millones de euros, con lo que se situó como la octava cotizada más negociada de la sesión. Codere, la primera firma del sector del juego que cotiza en España, decidió adelantar su salida a bolsa casi una semana, algo inusual, ante la buen acogida de su oferta, reservada a inversores institucionales. Después del toque de campana "virtual" con el que el parqué madrileño recibe a las nuevas cotizadas, el presidente y consejero delegado de Codere, José Antonio Martínez, consideró que el crecimiento que presenta la compañía no se ha pagado en el precio de salida y dijo que hay que dar tiempo a los mercados para que ajusten el precio al valor de la empresa. Aseguró que han incorporado a inversores "de mucha calidad", algunos con mas del 1% del capital y en su mayor parte con previsión de mantenerse a largo plazo, al tiempo que señaló que los pedidos que han hecho algunos podrían "aparentar" que quieren tener más del 5%. "Cuando todo el pescado está vendido, es mejor cerrar el quiosco", señaló Martínez tras ser preguntado por el adelanto de la salida, una decisión que achacó a los colocadores de la oferta, al igual que el precio de salida, que se ubicó en la parte baja para ofrecer recorrido. Explicó que los mercados de fuera de España "sí valoran" la actividad de Codere y entienden que las compañías profesionales de juego son un "outsourcing" (externalización) de los gobiernos, no sólo para recabar impuestos, sino también canalizar hacia lo legal la demanda de juego y limitar su impacto social. A través de la oferta pública de venta y de suscripción, Codere ha colocado en el mercado 10,8 millones de acciones, equivalentes al 19,59% de su capital, porcentaje que se elevaría al 21,55% si los colocadores ejercitan su opción de compra (green-shoe) por otro millón de títulos.