Los líderes chinos están preocupados de que la enorme expansión económica del país se esté convirtiendo en una excusa para que los proveedores extranjeros inflen los costes de las materias primas. Por lo tanto, esperan usar sus tres bolsas en las que cotizan futuros de materias primas para contraatacar. Funcionarios del gobierno dicen que China está posicionando sus mercados de futuros para que sean actores importantes en la fijación de precios para metales, energía y bienes agrícolas. Al permitir que el mundo sepa en cuánto valoran sus compañías e inversores los bienes, China espera estar menos a merced de los mercados en otras partes del globo.