Los empresarios y directivos de Estados Unidos se muestran algo menos optimistas ante una posible mejora de la economía del país a pesar de los buenos datos económicos y un 46% retrasa la salida de la recesión a la segunda mitad de 2010, según el estudio trimestral 'Business Optimism Index' realizado por la auditora Grant Thorton.
Aunque el índice de optimismo empresarial está ya en niveles próximos a los alcanzados en los momentos previos a la crisis, en el último trimestre de 2009 cayó al 60,4%, cinco décimas menos que el trimestre anterior. Sin embargo, este dato mejora la baja tasa de optimismo registrada en el primer y el segundo trimestre del año (35,6% y 37,6% respectivamente).

El estudio también destaca la "desconfianza" de la empresas, ya que la expectativas de recuperación de la economía han registrado un cambio de tendendia. Un 33% de los empresarios creen que Estados Unidos saldrá de la crisis ecónomica antes de finalizar la primera mitad de 2010, frente al 46% que opina que el fin de la recesión llegará en los últimos seis meses del próximo año. Este dato contrasta con el del mes de mayo, cuando el 57% de los encuestados consideraban que la recuperación se produciría en la primera mitad del próximo año.

El socio director general de Audihispana Grant Thornton, José María Fernández, apuntó como causas de la "cautela" de las empresas estadounidenses ante los últimos datos económicos favorables "el alto nivel de endeudamiento, que alcanza ya el 10% del PIB, la debilidad del dólar y el alto índice de desempleo del país, cuyas tasas de paro continúan próximas al 10%".

Por otra parte, el estudio revela que un 18% de la empresas tienen intención de reducir su plantilla en los próximos seis meses, frente al 30% que pretenden ampliarlas. Hace un año el 43% de los empresarios tenía previsto llevar a cabo recortes de personal, frente al 15% que preveía un incremento de su plantilla.

Asimismo, el informe recoge que un 53% de los empresarios cree que la economía estadounidense mejorará en los próximos seis frente al 58% de los encuestados en agosto. Por el contrario, un 13% considera que empeorará, seis puntos más que en el tercer trimestre de 2009.

Sin embargo, los directivos estadounidenses son más positivos respecto a la situación en la que se encuentran sus propias empresas. Un 79% se muestra muy o algo optimista sobre la marcha de su compañía, frente al 21% que es algo o muy pesimista. "Resulta lógico pensar que una vez que sus empresas han sobrevivido a los peores momentos de la crisis, crean que próximamente iniciarán la senda del crecimiento ante los primeros indicadores macroeconómicos favorables. Aún así, las empresas estadounidenses continuarán enfrentándose en los próximos meses a grandes retos, como al todavía escaso acceso al crédito", concluyó.