España entra en dificultades y eso que nadie lo esperaba. El Tesoro Público ha salido al mercado por primera vez desde que el Gobierno presentara los Presupuestos Generales del Estado y el coste ha pasado factura. Por unos instantes, parecía que el Ibex 35 tornaría las pérdidas, aunque finalmente todo ha quedado en un espejismo en vista de que nuestro país ha colocado 2.589 millones en deuda a tres, cuatro y ocho años con una rentabilidad exigida que se dispara hasta casi el punto porcentual, en el caso de los bonos con vencimiento en 2016. Los analistas ponen la interrogación una vez dejado atrás el analgésico del Banco Central Europeo más allá del próximo trienio. 

La horquilla prevista no ha funcionado como en otras ocasiones y hay quien califica la subasta de este miércoles como "decepcionante". Juan Pedro Zamora, analista de XTB, asegura que la Unión Europea debe realizar "un esfuerzo creíble por hacer entender a los inversores que estas medidas no sólo buscan reducir el déficit, sino también un mayor crecimiento en el futuro”. El analista considera que el resultado de la subasta se debe a que los inversores “están descontando un posible rescate a España”. El Tesoro Público ha colocado 2.589 millones de euros en deuda a largo plazo, cifra que se coloca muy próxima al mínimo previsto en 2.500 millones y lejos del máximo de los 3.500 millones de euros.

En bonos a tres años, España ha colocado 1.127 millones de euros a un tipo marginal del 2,890%, frente 2,440% de la subasta anterior, previa, por cierto, a la presentación de los Presupuestos Generales del Estado hechos públicos este martes por el Gobierno de Mariano Rajoy.

La rentabilidad del bono a diez años se ha disparado por encima del 5,5%, hasta el 5,56% de rentabilidad exigida, al igual que los títulos a dos años (+3,6%) hasta el 2,63% y el bono a cinco años (+2,5%) hasta un 4,37%.


FUENTE: BLOOMBERG

 
La situación más preocupante es quizás para los títulos con vencimiento en 2016, de los que ha adjudicado 973 millones de euros y cuya rentabilidad se dispara un 0,9%, desde el 3,376%, hasta una rentabilidad del 4,319% de hoy. Por último, en el caso de los bonos a ocho años, el tipo marginal ha subido al al 5,338% frente al 5,156% de la anterior subasta en la colocación de 489 millones de euros.

La baja colocación por parte del Tesoro ha sorprendido al consenso de los analistas y para muestra, un botón. Roberto Ruiz Scholtes, director de Estrategia de UBS Wealth Management, decía a primera hora de esta mañana que a pesar de que “las primas de riesgo se han disparado”, no se trata de “nada dramático” con lo que no cabía “esperar ningún susto de cara a la subasta del Tesoro”.

Situación que no quita para que los problemas de solvencia y, sobre todo, de confianza a los que se enfrenta nuestro país sigan siendo evidentes para Roberto Moro, analista de Apta Negocios. “Los problemas están ahí y siguen siendo los que eran, con especial virulencia hacia España. Al final sea cual sea el detonante, los índices europeos parecen avocados a una corrección bastante más severa de la que estamos teniendo.” Es por ello que situaba al Ibex 35 cerca de los 6.700 enteros como mínimo del año 2009.


Cae la demanda
Es lo que preocupa. España no convence a los inversores extranjeros que no se fían de la solvencia de nuestra economía una vez finalizada la dosis inyectada por el Banco Central Europeo para el próximo trienio.

Se desploma la ratio de cobertura en el caso de los títulos a tres años que se ha quedado en 2,4 veces, menos de la mitad que en la subasta de bonos con este vencimiento del 15 de marzo (5 veces). Mientras, en los bonos con vencimiento en 2016, la demanda cede ligeramente del 2,6 anterior al 2,5 que se ha quedado este miércoles. Y, por último, al contrario que en los dos anteriores, aumenta la ratio hasta las 3 veces en los títulos con vencimiento a ocho años, frente al 2 anterior.