El presidente George W. Bush aseguró el martes que el Congreso está bloqueando sus iniciativas para enfrentar los altos precios de la gasolina y que actúa con lentitud en otros asuntos necesarios para resolver la debilitada economía estadounidense. Dijo que está abierto a escuchar cualquier idea en lo que se refiere a la energía, incluso una propuesta respaldada por los aspirantes presidenciales John McCain y Hillary Clinton de suspender los impuestos a la gasolina y el diesel este verano. El mandatario, sin embargo, dijo que prefiere soluciones de largo plazo, como alentar más producción de petróleo en Estados Unidos y la construcción de refinerías nuevas. "Es un momento difícil para nuestra economía", declaró Bush durante una conferencia de prensa en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca. "En todo nuestro país, muchos estadounidenses están nerviosos con razón por los problemas que afectan su bolsillo, desde los precios de la gasolina y la comida a las hipotecas y las facturas por matricula escolar. Ellos están esperando que sus representantes electos tomen medidas en el Congreso", sostuvo.