La Casa Blanca estudia nuevas medidas para frenar la posible recesión que se avecina en Estados Unidos, entre las que podrían encontrarse devoluciones de impuestos a los ciudadanos y reducciones impositivas para las empresas, según publica The Wall Street Journal. Entre las opciones que baraja Bush, se encontraría una devolución de 500 dólares para los contribuyentes para que sigan consumiendo, mientras que podría permitir deducciones fiscales a las empresas por sus inversiones en bienes de equipo. Este plan podría ser presentado antes de su Discurso sobre el Estado de la Unión el próximo 28 de enero.