La Comisión Europea "no aceptará" que ningún país condicione las ayudas públicas al fabricante de coches Opel en Europa a exigencias "no financieras" vinculadas al mantenimiento de las plantas de la compañía en su territorio. "Los planes de reestructuración de Opel en Europa deben garantizar que la empresa sea viable en el futuro y cualquier apoyo de las autoridades públicas debe cumplir totalmente las normas de la UE sobre ayudas de Estado", explicó en rueda de prensa el portavoz comunitario de Competencia, Jonathan Todd. Así las cosas, Bruselas "estudiará" si Berlín ha añadido "condiciones no financieras" a esas ayudas, como son la localización de las inversiones o la distribución geográfica de las medidas de reestructuración.