La Comisión Europea impuso hoy una multa de 10,2 millones de euros al proveedor de tarjetas de pago Visa por rechazar entre marzo de 2000 y septiembre de 2006 la entrada como miembro de su red del banco estadounidense Morgan Stanley "sin ninguna justificación objetiva". Este comportamiento constituye, según Bruselas, una "infracción grave" a la normativa comunitaria de competencia. El Ejecutivo comunitario considera que la no admisión de Morgan Stanley a la red de Visa restringió la competencia en la oferta de servicios de tarjetas de créditos a los comercios de Reino Unido.