La Comisión Europea realizó hoy inspecciones por sorpresa en las instalaciones de varias empresas farmacéuticas por tener indicios de que estas compañías podrían haber llegado a un acuerdo ilegal para pactar los precios y repartirse el mercado. El Ejecutivo comunitario "tiene motivos para creen que se han vulnerado las disposiciones del Tratado que prohíben las prácticas comerciales restrictivas y/o el abuso de posición dominante", según explicó en un comunicado. Durante las inspecciones, los funcionarios de la Comisión estuvieron acompañados por inspectores de las autoridades nacionales de competencia de los países afectados. Como es su práctica habitual, el Ejecutivo comunitario no desveló la identidad de las empresas farmacéuticas inspeccionadas, ni tampoco el número de compañías afectadas ni los países de procedencia.