La Comisión Europea autorizó hoy el plan de recapitalización diseñado por Portugal para su sistema bancario con el objetivo de reactivar el crédito. El Ejecutivo comunitario considera que el plan portugués es adecuado para reforzar la confianza en los mercados y además prevé salvaguardas suficientes para limitar las distorsiones de competencia. En particular, el plan portugués tiene un alcance "limitado", tanto por lo que se refiere a su dotación global (4.000 millones de euros) como a los diferentes beneficiarios (2% como máximo de los activos de las entidades de crédito ponderados en función de los riesgos).