La Comisión Europea ha acusado a varios fabricantes de paneles para pantallas de cristal líquido (LCD), entre ellos el holandés Philips y el surcoreano LG, de participar en un cártel para pactar los precios y repartirse el mercado, vulnerando así las reglas del Tratado que prohíben las prácticas comerciales restrictivas. Estas acusaciones aparecen contenidas en un pliego de cargos enviado a las compañías en mayo de 2009, según confirmó hoy el Ejecutivo comunitario.