Con la debilidad del ciclo económico como telón de fondo, y mientras los principales bancos centrales del mundo continúan con una política monetaria extremadamente expansiva, algunos emergentes ya empiezan a contemplar el inicio del tensionamiento de las condiciones monetarias. 


El caso más claro es Brasil, en donde tras seis meses de tipos de interés en mínimos históricos, el banco central decidía esta semana elevar el tipo de intervención en 25 puntos básicos hasta el 7,5%. Una decisión que estaba ampliamente descontada por el mercado y que responde a las crecientes presiones en precios que ha situado la inflación en el 6,59%, por encima del objetivo de la autoridad monetaria (4,5%).

Desde mi punto de vista, es previsible que el movimiento del banco central de Brasil no tenga continuidad en el más corto plazo, y que tampoco sea imitado por otros bancos centrales del mundo emergente. Primero, por la pérdida de dinamismo del ciclo mundial, y segundo, por el previsible impacto del tensionamiento monetario en un contexto de expansión de la política monetaria de los bancos centrales desarrollados. Y es que en un entorno de tipos de interés nulos en el mundo desarrollado, un tensionamiento de tipos en emergentes podría impulsar la entrada de flujos de capital en estas economías y, con ello, la apreciación de sus divisas, con las implicaciones negativas que esta situación podría tener en los flujos comerciales, y por tanto en el ciclo.


Evolución del real brasileño (BRL) contra el dólar y euro



Fuente: Fixing BCE

Con motivo de las expectativas de subidas de tipos de interés en Brasil, el real acumula una revalorización en el año del 3% y 2% contra el euro y dólar respectivamente. Un movimiento que en los últimos días se ha visto interrumpido por el recrudecimiento de las tensiones en los mercados financieros (el real brasileño y la rupia india suelen ser las divisas que más sufren en momentos de aversión al riesgo).

Asimismo, las expectativas de subidas de tipos en un contexto de debilidad del ciclo económico mundial, y del propio ciclo de la economía brasil, ha arrastrado al índice bursátil Bovespa a ceder más de un 10% en lo que llevamos de año. En el más corto plazo, el escenario para el mercado bursátil brasileño, pasa porque los riesgos asociados a una recesión de las principales economías del mundo se disipen. Por el momento, la renta fija emitida en divisa local, y en especial los bonos ligados a la inflación, parecen ser la mejor opción dentro de las alternativas de inversión en el mercado brasileño.


Fondos recomendados de renta variable Latinoamérica y comparativa con el Bovespa



Fuente: Allfunds Bank