La entidad que preside Ana Patricia Botín se cubre las espaldas y advierte de que los Bonos de Fidelización son instrumentos complejos que conllevan ciertos riesgos y no son aptos para todos los inversores.

El folleto de emisión presentado por el Banco Santander y aprobado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) advierte de que los Bonos de Fidelización son instrumentos complejos. Además añade que este producto “podría absorber pérdidas en caso de inviabilidad de Banco Santander o, precisamente, para evitarla mediante la reducción del principal (incluso hasta cero)”.

Esta descripción de los bonos ha causado un gran desconcierto ya que una de las condiciones necesarias para poder aceptarlos es el hecho de ser un inversor minorista y no uno especializado. De esa forma, para poder aceptar dicha oferta es indispensable firmar una declaración manuscrita donde afirman conocer la complejidad del producto.

Riesgos de los Bonos de Fidelización

Uno de los riesgos al que el inversor puede enfrentarse es el riesgo crediticio ya que el producto responde únicamente con el patrimonio de la entidad. A este último se le suma el carácter perpetuo del bono. Esto implica que la entidad no tiene obligación alguna de amortizar los bonos en ningún momento. Además, los titulares de los mismos no tienen ningún derecho frente al banco para exigirle su amortización.

No obstante, a pesar de que los bonos se emiten con carácter perpetuo, estos pueden amortizarse total o parcialmente a voluntad de Banco Santander y con previa autorización del Banco Central Europeo, transcurridos los siete años desde la fecha de inicio de devengo de remuneración.

Pero también puede ocurrir el caso contrario. Miguel Ángel Bernal, analista financiero independiente, apunta a que puede darse el caso de que dichos bonos no se amorticen y pasasen a tener perpetuidad donde el emisor podría ofrecer un precio por debajo de lo contemplado en la amortización anticipada.

La entidad ha indicado que está previsto que los bonos se admitan a negociación en AIAF Mercado de Renta Fija. Además, también está previsto que el Banco Santander firme un contrato de liquidez, no obstante, el precio ofrecido podrá ser inferior, tal y como indica Borja Rubio, head of brokerage de Orey itrade.

Otro de los riesgos que pueden derivar de estos bonos es que podrá cancelar el pago de la remuneración en la fecha escogida o realizarlo de forma parcial. Además, Banco Santander se reserva el derecho a sustituir y modificar los Bonos de Fidelización.

Renuncia a emprender cualquier acción legal

Estos últimos son tan sólo algunos de los riesgos que el inversor minorista tendrá que asumir en el caso de aceptar la oferta del Banco Santander. Además de todo lo anterior, el inversor debe renunciar expresamente a emprender cualquier acción legal contra el banco, directivos o empleados del mismo así como a mantener la misma relación comercial con la entidad.

Esto último supone, tal y como explica José Lizán desde Quadriga Asset Managers, una jugada del Santander, en la que se anticipa a un aluvión de demandas ofreciendo un producto de baja calidad con grandes riesgos a inversores que han perdido una buena parte de sus ahorros.

No obstante, todas aquellas personas que opten por declinar la oferta del Banco Santander podrán acudir a los juzgados para intentar recuperar el dinero que invirtieron.

Expertos explican que el folleto ligado a la ampliación de capital presentaba unas cuentas reformuladas por el ex presidente del Banco Popular, Emilio Saracho. Esto último, podría sentar base jurídica para que todos aquellos inversores afectados pudiesen ganar el juicio contra la entidad y por tanto, recuperar sus ahorros.

Es por ello por lo que José Lizán explica que “Santander ha ofrecido este producto para tratar de minimizar el impacto que supondría enfrentarse a multitud de demandas, ofreciendo a los inversores un caramelo envenenado”.

Incertidumbre entre los inversores

El pasado 7 de junio, los mercados se despertaban con la noticia de que el Banco Santander había comprado el Banco Popular. Este cambio de titularidad provocó una incertidumbre entre los inversores de la entidad que dirige actualmente Rodrigo Echenique después de que una gran cantidad de ellos acudiese a la ampliación de capital en mayo de 2016.

Santander ha propuesto una compensación a los pequeños inversores y ha optado por ofrecerles un Bono de Fidelización que tendrá un coste de 680 millones de euros, según sus propias estimaciones del banco.

Los Bonos de Fidelización tendrán un valor unitario de 100 euros con una rentabilidad del 1%, pudiéndose amortizar a partir de los 7 años por propia voluntad del Santander con la autorización del BCE.

Este producto está disponible para todos los afectados por la ampliación de capital del Banco Popular desde el 13 de septiembre hasta el 7 de diciembre.

 

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