BME cerró el segundo trimestre un beneficio neto de 39 millones de euros, un 1,3% más que el mismo período de 2012 y un 18,3% superior al obtenido en el primer trimestre.


En el conjunto del primer semestre, el beneficio neto ascendió a 72 millones de euros, un 2,7% por debajo del obtenido en el primer semestre de 2012 y moderándose la disminución del 7,1% en que se encontraba al término del primer trimestre del ejercicio.

Los ingresos del trimestre por importe de 80,3 millones de euros suponen el tercer trimestre consecutivo de aumento y mejoran a los del primer trimestre en un 10%. En relación con el ejercicio anterior se encuentran un 1% por debajo y son inferiores en un 3,3% al primer semestre del ejercicio pasado.

El total de costes operativos del primer semestre alcanzó 50,8 millones de euros, una disminución del 0,1% respecto al ejercicio anterior. En el segundo trimestre, los costes operativos, 25,6 millones, disminuyeron un 0,5% respecto a 2012.
El EBITDA alcanzó en el semestre 102,6 millones de euros (-4,8%), en tanto que el correspondiente al segundo trimestre disminuyó un 1,3%, hasta 54,7 millones de euros.

La unidad de negocio de Renta Variable presentó el primer semestre de 2013 unos ingresos de 54,2 millones de euros, un 9,8% inferior al mismo periodo del ejercicio anterior.