La operadora de telecomunicaciones Belgacom recurrirá la multa de más de 66 millones de euros impuesta por el Consejo belga de Competencia a su filial de telefonía móvil Proximus por abuso de posición dominante, según ha anunciado dicha empresa. La sanción, anunciada ayer por la autoridad belga de la competencia, constituye la más elevada impuesta hasta ahora por ese organismo. El Consejo considera que Proximus cobró "precios ventajosos" a sus clientes corporativos de telefonía móvil con un margen negativo, tarifas menos elevadas que las que las empresas competidoras debían pagar para enviar llamadas a la red de Proximus.