El gobernador del Banco de España, Miguel Angel Fernández Ordóñez, ha restado trascendencia a la situación generada por los préstamos destinados a la promoción inmobiliaria, ya que, a su juicio, hay un colchón que permitiría absorber perturbaciones comparables a la peor crisis de los noventa. Fernández Ordóñez hacía referencia al endurecimiento de condiciones, por parte de las entidades financieras, a la hora de conceder créditos a las promotoras inmobiliarias. En su intervención en el XV Encuentro del Sector Financiero, Ordóñez ha admitido que "la concurrencia de la maduración del ciclo inmobiliario con el desencadenamiento de las tensiones financieras internacionales", ha resultado "inoportuna" para la economía española. Además, ha insistido en que las entidades de crédito españolas afrontan la situación "desde una posición de solidez, que no es sinónimo de inmunidad", y ha añadido que sería "imprudente e impropio de un supervisor" no considerar los posibles riesgos presentes.