Bayer ha registrado durante el segundo trimestre del año un incremento en su beneficio del 46% con respecto al mismo período del año anterior. La venta de su división química Wolff Walsrode fue clave pues le reportó unas ganancias de 660 millones de euros y le ayudó a financiar su OPA por Schrering. Estas cifras superan las previsiones del mercado, que esperaba un media de 629 millones de euros. Los ingresos muestran una mejora del 22%, hasta los 8.200 millones de euros.