La gestora de aeropuertos británica BAA, propiedad de la constructora española Ferrovial, ha sido acusada de beneficiarse del apoyo del Gobierno británico en la elaboración de un estudio de impacto ambiental sobre la construcción de una tercera pista de aterrizaje en el aeropuerto londinense de Heathrow. Según "The Times", el Ministerio de Transporte británico ha facilitado a BAA "en secreto" información clave sobre los resultados del informe de la tercera pista medio año antes de cuando debía hacerlo público. El diario añade que el Gobierno ha permitido que 34 trabajadores de BAA, entre ellos algunos altos directivos, influyan en varias pruebas diseñadas para mostrar si la tercera pista de Heathrow rebasa los límites de contaminación y ruido. Por ello, un grupo de autoridades locales de Londres y alrededores han escrito al jefe del gabinete del Gobierno, Gus O'Donnell, para pedir una investigación que esclarezca si el Ministerio de Transporte ha infringido la ley sobre el Servicio Civil.